
El edificio que ahora llamamos “El Castillo”, en el sitio arqueológico Tulum era de suma importancia para los navegantes mayas porque les permitía sortear los peligros del segundo arrecife de coral más largo del mundo.
Los navegantes mayas para arribar a Tulum, se conducían por mar abierto paralelamente al arrecife de coral, cuando visualizaban “El Castillo”, el cual era iluminado por luz natural o antorchas en la noche, sabían que era momento preciso para hacer girar sus embarcaciones, así evitaban chocar con el arrecife salvaguardando las mercancías que transportaban.
Gracias a su ingeniería, Tulum fue un exitoso puerto durante el Post Clásico maya. ©️ Wikicommons



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