
Esta pieza, conocida como “el escribano de Mayapan”, puede ser considerada como una de las obras maestras mejor conservadas de arte maya.
Se trata de un incensario efige que representa a el ‘escribano hombre-mono’, deidad muy importante en el arte maya del Clásico, patrono de los escritores y artistas.
El escribano sostiene en su mano izquierda una vasija en forma de caracol, similar a las vasijas que contenían tinta empleadas en el Clásico maya. Los números pintados en el incensario también indican una relación con el arte de la escritura. En la mano derecha, el hombre-mono sostiene un pincel semejante a aquellos representados en las pinturas sobre cerámica. El antebrazo derecho es en realidad una serpiente anudada, con la mano del escribano sobresaliendo de la boca de la serpiente como una lengua.
Estos incensarios formaban una parte central en las ceremonias destinadas a honrar al dios de los escribanos y artistas. Estos incensarios medían en promedio 50 cm de altura y se encuentran con frecuencia al frente de los altares. Según estudios de cerámica maya, se les llamaba ‘Chen Mul’ y se usaron para quemar la resina de copal.
Más información en el fascinante reportaje de la revista Arqueología Mexicana:
https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/el-escribano-de-mayapan-yucatan
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